Centro Social Corpus
Lunes –  17:15 a 18:30 h
Grupos reducidos

Cuota trimestral: 75,00€

Imparte
Mónica de Andrés, Fisioterapeuta y Kinesióloga.
más información sobre Mónica

 

OBJETIVO:

Aprender a comunicarnos con nuestro cuerpo y nuestro subconsciente, observar nuestras reacciones ante emociones y pensamientos y aprender a usarlas en nuestro mayor beneficio.

Enseñar al individuo a conocer su cuerpo, su mente, sus emociones. Darles a conocer, que el aprender a gestionarlas les evitará la aparición de un síntoma o a veces incluso la enfermedad.

Y, sobre todo, aprender técnicas sencillas para aumentar su estado de salud biopsicoemocional, aumentar su energía vital y desarrollar al máximo sus capacidades y talentos para cumplir sus propósitos.

 

BENEFICIOS:

  • Mayor autoconocimiento, auto-aceptación y compasión.
  • Mejora de la relación con nosotros mismos.
  • Despertar de la inteligencia emocional.
  • Aprender a observar y dirigir nuestros pensamientos.
  • Aumento de la autoestima. Aprendemos a amarnos, respetarnos y sentirnos merecedores de todo lo mejor.
  • Relajación bioneuroemocional.
  • Reducción del estrés, la ansiedad, la angustia, el insomnio, la sensación de soledad, los dolores físicos y emocionales…
  • Mejora de nuestras relaciones personales.
  • Aumento del estado de Consciencia para vivir el momento presente con Gratitud.
  • Equilibrar nuestra Salud mental, emocional y corporal.
  • Apertura a SER lo que somos y DEJAR IR lo que nos impide serlo.
  • Liberación de juicios, suposiciones e interpretaciones tóxicas que nos llevan al sufrimiento.

Imparte: Mónica de Andrés, Fisioterapeuta y Kinesióloga.

Desde hace 25 años he trabajado en Hospitales, Centros de Salud, Clínicas Privadas y domicilios particulares en Segovia, Madrid, Menorca, Barcelona y en México como voluntaria en Misiones Médicas 2008.
He sido docente de Fisioterapia impartiendo el módulo de Fisioterapia dentro del curso “Auxiliar de Geriatría”. Empresa: APYFIM “Alcázar” en Segovia en el año 2000.
Hace 25 años comencé trabajando como Auxiliar de Enfermería. Ese contacto directo con los pacientes, ayudándoles en sus necesidades básicas, alimentación, higiene…me abrió los ojos. Me hizo darme cuenta de que todos en esencia somos lo mismo, necesitamos lo mismo, en nuestro estado de mayor vulnerabilidad, como puede ser la enfermedad y más si es vivida en soledad. Todos necesitamos cariño, amor, contacto, una mano a quien agarrar, una caricia, un abrazo, una persona que nos escuche, que nos reconozca y nos valore como seres humanos no como un número de seguridad social o de habitación.
Con sólo 22 años tuve la suerte de experimentar esto y mucho más y conectar con el corazón de los demás, escuchar con los oídos de ese corazón las emociones y sentimientos de ellos como si fueran míos, desde entonces el mundo de las emociones ha sido mi pasión.

Fue en el 2005 cuando, gracias a ser diagnosticada de una enfermedad, una amiga me habló de la Kinesiología, me sonaba a chino, y no iba mal encaminada pues se basa en la Medicina Tradicional China. Me explicó que en la Kinesiología enseñan que cada músculo esta relacionado con un órgano y éste a la vez con su emoción correspondiente y todo ello se mantiene conectado por los llamados meridianos energéticos de acupuntura.
Lo más llamativo para mí, fue el descubrir en mi propio organismo la implicación de las emociones en mi estado de salud. Ver que, con el test kinesiológico, de forma sencilla, se llega a la emoción que está causando ese desequilibrio en mi salud, traducido en mi caso en cáncer uterino y que con técnicas sencillas y la labor de uno mismo se puede despertar el proceso de autocuración.
Ahí es cuando decidí estudiar la Kinesiología, y todo tipo de métodos y técnicas que nos ayudan a gestionar nuestras emociones, ser conscientes de ellas para no degenerar en un síntoma o en una enfermedad.

Desde entonces la implicación de las emociones en nuestro estado de salud ha sido mi verdad.

En la actualidad sigo ejerciendo la fisioterapia, la kinesiología y terapias emocionales, y en el 2016 comencé a impartir estos talleres de autoconocimiento y bienestar emocional, los que todos, incluida yo, hemos aprendido, recordado y compartido lo que realmente SOMOS y la capacidad que tenemos para despertar la autosanación.